martes, 7 de julio de 2015


Las listas de espera para unidades en residenciales públicos y vales del programa federal Sección 8 revela la apremiante necesidad de vivienda que experimentan los boricuas.

Sandra Cancel Concepción es una entre las decenas de miles de boricuas que a diario se levantan sin un lugar al que puedan llamar hogar.

La mujer de 42 años de edad, desempleada y madre de tres hijos, entre 13 y 17 años de edad, busca un techo seguro donde vivir.

En 2014, solicitó un vale bajo el programa de Sección 8 y en abril pasado, aplicó para un apartamento en un residencial público. Sin embargo, debido a la alta demanda en estos programas, aún sigue sin un techo seguro para ella y su familia.

“Lo único que necesito es un techo donde vivir, que me sienta en un sitio tranquilo”, expresó Cancel Concepción a Ojo de la Calle.

“Yo sé que en todos los residenciales tienen puntos de drogas, pero dentro de los residenciales hay unos sitios mejores”, agregó la mujer, que actualmente vive en casa de su suegra en Río Piedras, lo que aumenta el número de ocupantes de la residencia a siete.

Pero, por el momento, Cancel Concepción tiene que aguardar a que llegue su turno en la lista de espera de la Administración de ViviendaPública (AVP), donde solicitó una unidad en alguno de tres residenciales públicos de San Juan –Manuel A. Pérez (turno 107), La Rosa (turno 19) y Juan Cordero (turno 44). Mientras, en la Autoridad para el Financiamiento de laVivienda (AFV) ocupa el turno 73.

Al igual que Cancel Concepción, unas 30,000 personas esperan por un espacio en alguno de los 332 residenciales públicos del país, donde actualmente residen 54,000 personas de manera transitoria, ya que la elegibilidad del residente se determina anualmente, informó el administrador asociado de Selección y Ocupación de la AVP, Israel Rivera.

“Hay una necesidad de vivienda en el país”, admite Rivera sobre el cuadro que retrata ese número de solicitantes.

En algunos casos, la concesión de una unidad en el complejo público podría calificarse como prioritaria si se encuentra en situaciones de violencia doméstica, el solicitante es envejeciente o tiene alguna discapacidad o se busca la unificación familiar.

Si la persona logra la unidad de vivienda, la renta podría ser desde negativa o entre $7 y $800 mensuales, detalló el funcionario.

Además, la AVP impulsa otras alternativas de vivienda propia como programas de autogestión a través del área de Servicio al Residente; por ejemplo, el programa de Desarrollo Empresarial para que los vecinos de los complejos públicos puedan adquirir su propia vivienda o alquilar.

¿Hay vales de Sección 8?

Otra de las alternativas en el mercado residencial en la Isla es la firma de un contrato de arrendamiento con la ayuda de vales de Sección 8, programa federal que en el país tiene 77 agencias públicas de viviendas (public housing agencies) que administran el beneficio, ya sea a través de municipios o agencias públicas. Es decir, el ciudadano puede solicitarlo en una de estas 77 agencias.

Por ejemplo, en el Departamento de la Vivienda (DV) hay una asignación de 9,445 vales, de los cuales 8,585 ya reciben el subsidio, que en promedio puede ascender a unos $550 mensuales; los restantes están en el proceso previo a la firma del contrato. Pero, en el caso de Vivienda, la lista está cerrada desde septiembre de 2011.

“Se cerró porque había demasiada cantidad de personas en lista de espera”, explicó a Ojo de la Calle, Zuleyka Hernández, secretaria auxiliar de Subsidios y Desarrollo Comunitario del DV.

Sin embargo, Hernández dijo que existe la posibilidad de que se abra durante el 2016, ya que mensualmente sigue bajando esa lista de espera.

Le dieron el vale, pero…

A Cancel Concepción, la AFV le otorgó un vale de $891, pero se le retiró –al igual que a otras 79 personas que aplicaron en este public housing agencies– debido a requisitos federales relacionados con la otorgación de nuevos fondos, que compensarían la deficiencia de dinero en el presupuesto del año natural 2015, explicó José Sierra, director ejecutivo de la AFV. “No podíamos tener vales en la calle, por lo tanto, se cancelaron 80 que estaban en distintas etapas, por ejemplo, esperando por la firma de un contrato o buscando la propiedad”, dijo.

Explicó que la deficiencia de dinero surgió debido a que AFV no utilizó la totalidad del presupuesto de 2014, por lo que el gobierno federal ajustó el presupuesto de 2015 –Sierra justificó el no usar el dinero en su totalidad debido a que durante el 2014 hubo un retraso en el proceso de otorgación de los vales, que respondió a que no se había liberado dinero federal.

“Cuando liberan el dinero había un trimestre aguantado. Hubo retraso y por eso no se usó el dinero en su totalidad al final; luego de diciembre estábamos trabajando con vales de 2014”, explicó.

Ahora, esos 80 vales vuelven a la lista de espera – en la que hay entre 1,200 y 1,500 personas– y en “algún momento del año podrían reiniciar el proceso” de selección de vivienda, que culmine en la firma del contrato.

¿Qué pasará con el resto de las personas que están esperando, que no están en las 80? Pues aún no hay vales disponibles, porque no están los fondos.

“Hay más necesidad (de vivienda) no lo podemos tapar con la mano, pero la realidad es que los fondos son menos y hemos tratado de ser creativos para usarlos a lo máximo”, dijo Sierra.

Mientras tanto, Sandra sigue esperando por un techo seguro y destaca la incertidumbre de no saber en cuál escuela matricular a sus hijos. “Esta no es mi casa… No sé en qué escuela poner a mis hijas, todas las puertas cerradas; ya yo no sé qué más hacer”, dijo.(Libni Sanjurjo-Primera hora)

Leave a Reply

Subscribe to Posts | Subscribe to Comments

¡Bienvenido a Anfibio Radio!

LO + POPULAR

archivo de noticias

- Copyright © Anfibio Radio -Anfibio Radio- Powered by Blogger - Designed by Grafics Web -